Revista
Tiempo Latinoamericano

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Editorial (Marzo 1983)

Ya sí, pero todavía no...

Revista nº4 (Cliquee para ver/descargar)LA ESPERANZA

Cuando el dolor del presente nos golpea y nos hace sangrar, tragamos la amargura, apretamos las manos y deseamos que termine pronto ese día, porque mañana, quizás mañana, el nuevo sol nos haga saltar una sonrisa y una gota de miel endulce la garganta.

Cuando el presente es duro, esperamos un futuro mejor. Y al mirar hacia el futuro, no es que nos liberemos del presente, sino que liberamos al presente de esa inmovilidad o esa absolutez que algunos le asignan.

El esperar es una prerrogativa típicamente humana. Los animales o los ángeles no tienen esperanzas, dado que sus vidas serán mañana igual que hoy. Para nosotros, vivir, es esperar. Así como la vida es movimiento, la esperanza también rechaza todo inmovilismo, está en constante movimiento. Se opone tanto al que cree haber logrado todo, como al que dice “mañana será lo mismo”, “siempre fue igual”. Si muere la esperanza, ya no se vive como hombre.

No hay dudas que el futuro es INCIERTO y que el mañana no puede atemorizar, pero lo CIERTO es que YA estamos en marcha hacia un mañana TODAVIA NO alcanzado. Y entre ese arco del YA SÍ pero TODAVIA NO, se mueve nuestra historia de hombres, de cristianos y de Nación.

Para los cristianos, Jesucristo es nuestra esperanza. Su Espíritu YA está entre nosotros y nos impulsa a caminar hacia un Reino que TODAVIA NO está incluido.

Para los Argentinos YA ha sonado la hora de la democracia, pero TODAVIA NO será realidad hasta que el pueblo elija a sus gobernantes con libertad. Cuando el pueblo YA tenga el poder, y cuando tengamos un pode democrático, tendremos que hacer hombres democráticos. Y así será una constante marcha entre la esperanza y la superación de lo alcanzado. Una tensión en el arco del tiempo que va del YA, pero TODAVIA NO.

NUESTRO OBJETIVO

Como ya lo hemos afirmado en nuestros números anteriores, TIEMPO LATINOAMERICANO quiere ser una luz en el amanecer del nuevo tiempo. Una simple y sencilla luz entre tantas otras que se van encendiendo para iluminar nuestro caminar como pueblo. Pero que tiene un brillo propio y particular. No desea ser un producto más de comercio y lucro como tantas otras publicaciones que se editan para alienación de nuestra gente.

Ese brillo particular está dado por ser una publicación que desea expresar un cristianismo comprometido con nuestro tiempo.

Deseamos ser vehículo de expresión de todos aquellos grupos o personas que tratan de construir una “civilización del amor”. Queremos ser canal de comunicación de las experiencias de amor y servicio que existen a nuestro alrededor. Queremos ser lugar de encuentro entre aquellos que trabajan por una sociedad más fraterna y solidaria. Deseamos ser presencia y voz Evangélica en medio de la realidad política de nuestro tiempo.

Somos conscientes que no tenemos LA PALABRA, pero sí que tenemos una palabra para decir. Como no tenemos patrones ni esclavos, somos libres y estamos abiertos a todas las inquietudes que ayuden a mejorar este medio comunicacional.

Si el objetivo de nuestra esperanza es Cristo Resucitado, podemos someter a una crítica radical la realidad del presente. Crítica que no es destrucción, sino deseo de transformar lo negativo. El objetivo final será la plenitud del hombre y del cosmos, el encuentro con el “punto omega”.

Con la esperanza de hacer realidad lo que TODAVIA NO es, YA nos hemos puesto en camino…

¡HASTA LA PRÓXIMA!